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Contratación pública BIM en España: ¿cómo preparar y controlar los entregables IFC?

El despliegue progresivo del BIM en la contratación pública española está transformando los requisitos impuestos a arquitectos, oficinas técnicas, empresas constructoras y BIM Managers. Más allá de la producción de modelos digitales, los profesionales deben ahora ser capaces de entregar datos IFC estructurados, coherentes y adaptados a las exigencias de cada proyecto. ¿Cómo anticipar estas nuevas prácticas sin multiplicar las operaciones manuales?

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Ingenieros en una estación en construcción en España
Ilustración generada: coordinación de una obra de infraestructura en España.

El BIM en la contratación pública española: una nueva exigencia de calidad de los datos

Con la adopción del Plan BIM nacional en 2023, España se ha comprometido con una integración progresiva de la metodología BIM en la contratación pública.

Este dispositivo, definido por la orden PCM/818/2023, prevé varias etapas de despliegue hasta 2030, con niveles de exigencia diferenciados según los contratos afectados.

Desde octubre de 2025, se aplica un nuevo escalón de este calendario.

Para los profesionales que concurren a licitaciones públicas españolas, esta evolución subraya la importancia de dominar no solo la producción de los modelos, sino también la gestión de la información que contienen.

En la práctica, las exigencias pueden referirse a:

  • La estructuración de la información asociada a los objetos BIM.
  • El cumplimiento de las clasificaciones y propiedades solicitadas.
  • La coherencia de los datos entre varios modelos disciplinares.
  • La entrega de archivos en formatos interoperables, en particular IFC.
  • La verificación de la calidad de los datos antes de su transmisión.
  • La organización de los intercambios conforme a los procedimientos BIM del proyecto.

Estas obligaciones no son idénticas para todos los contratos. Dependen, en particular, del organismo contratante, del nivel BIM solicitado y de los documentos contractuales.

Un modelo correctamente modelado no constituye, por tanto, necesariamente un entregable IFC conforme a las expectativas del promotor.

¿Por qué los archivos IFC requieren una preparación específica?

Los programas de diseño BIM como Revit, Archicad, Allplan o Vectorworks están concebidos para responder a las necesidades de producción de arquitectos e ingenieros.

Permiten crear modelos geométricos, documentar las obras y gestionar la información asociada a los elementos constructivos.

Al exportar al formato IFC, esta información se traduce en una estructura de intercambio abierta.

Sin embargo, pueden aparecer varias dificultades.

1. Propiedades heterogéneas

Una misma información puede estar recogida en propiedades distintas según el software, los hábitos de modelado o los parámetros de exportación.

Por ejemplo, la resistencia al fuego de un elemento puede describirse en campos distintos, con convenciones de nomenclatura o valores diferentes.

2. Información faltante

Algunas propiedades esperadas por el promotor pueden no haberse introducido durante el diseño.

El archivo IFC puede entonces ser técnicamente válido y, aun así, estar incompleto respecto a las exigencias del proyecto.

3. Clasificaciones incoherentes

Los objetos pueden estar asociados a categorías o clasificaciones que no corresponden a las convenciones esperadas.

Estas diferencias complican los controles, las extracciones cuantitativas y la reutilización de los datos.

4. Archivos demasiado complejos o insuficientemente específicos

Un modelo IFC puede contener numerosa información que no es necesaria para un uso particular.

Resulta entonces útil preparar entregables adaptados a su destino, sin comprometer la información indispensable.

5. Controles repetitivos

Cuando deben tratarse varias decenas de modelos, las operaciones manuales de verificación, corrección y armonización pueden representar una carga importante.

La dificultad no reside solo en la producción de los datos BIM, sino en su capacidad para responder a exigencias precisas, de manera fiable y reproducible.

Las 6 etapas para preparar un entregable IFC destinado a un contrato público

La preparación de un entregable IFC puede organizarse en torno a una metodología estructurada.

Etapa 1 — Identificar las exigencias BIM del contrato

Antes de cualquier intervención sobre los archivos, es esencial analizar los documentos contractuales.

Según el proyecto, estos pueden incluir:

  • El pliego de condiciones BIM o EIR (Exchange Information Requirements, Requisitos de Intercambio de Información).
  • Los requisitos de información del promotor.
  • El plan de ejecución BIM (BEP).
  • Las convenciones de nomenclatura y clasificación.
  • Las especificaciones IFC y, cuando existan, los archivos IDS.
  • Las reglas de control y las modalidades de entrega.

El objetivo es transformar estos documentos en exigencias operativas claramente identificadas.

Es necesario, en particular, determinar qué información es obligatoria, en qué objetos debe estar presente y conforme a qué reglas se verificará.

Etapa 2 — Analizar los archivos IFC recibidos

Antes de emprender correcciones, un primer diagnóstico permite identificar la estructura real de los modelos.

Este análisis puede referirse a las clases IFC, las propiedades disponibles, las clasificaciones, las cantidades y la información faltante.

Permite también detectar las diferencias entre las prácticas de los distintos colaboradores.

El diagnóstico constituye el punto de partida de un proceso de preparación adaptado al proyecto.

Etapa 3 — Armonizar las propiedades y las clasificaciones

Una vez identificadas las desviaciones, la información puede reorganizarse para ajustarse a las convenciones esperadas.

Esto puede implicar, en particular:

  • Renombrar o reorganizar propiedades.
  • Uniformizar valores.
  • Asociar clasificaciones a los objetos correspondientes.
  • Transformar cierta información existente.
  • Añadir propiedades cuando los datos necesarios estén disponibles.

Esta etapa no debe utilizarse para inventar información técnica inexistente. Los datos faltantes deben solicitarse a los agentes responsables cuando no puedan establecerse de manera fiable.

Etapa 4 — Preparar modelos adaptados a los usos

No todos los destinatarios necesitan necesariamente el mismo nivel de información.

Un BIM Manager, un economista de la construcción, un responsable de explotación o un organismo encargado de una verificación técnica pueden tener expectativas diferentes.

Por lo tanto, es posible preparar archivos IFC adaptados a los usos identificados, en particular mediante filtrado, selección y transformación de los datos.

Este enfoque facilita su explotación y limita los tratamientos innecesarios.

Etapa 5 — Controlar la conformidad de los entregables

El control debe permitir verificar que los datos entregados corresponden a las exigencias definidas.

Puede referirse a:

  • La presencia de las propiedades obligatorias.
  • La coherencia de los valores.
  • El cumplimiento de las clasificaciones.
  • La información esperada según las categorías de objetos.
  • La estructura de los archivos y su capacidad de ser explotados.

Cuando las exigencias se expresan en formato IDS, herramientas compatibles pueden automatizar una parte de las verificaciones.

Sigue siendo necesario distinguir la conformidad de la información IFC de los controles geométricos, normativos o técnicos que pueden requerir otras herramientas e intervenciones.

Etapa 6 — Documentar y asegurar la entrega

La última etapa consiste en preparar un conjunto coherente de entregables.

Según las exigencias del contrato, este puede incluir los archivos IFC, los informes de control, las listas de no conformidades, las versiones de los modelos y los documentos de seguimiento.

El objetivo es permitir que el destinatario comprenda qué se ha entregado, qué verificaciones se han realizado y qué puntos quedan eventualmente por resolver.

Simplebim: automatizar la preparación y la transformación de los IFC

La multiplicación de las exigencias BIM puede llevar a los equipos a dedicar un tiempo importante a operaciones de reprocesamiento de datos.

Es precisamente sobre esta problemática que Simplebim aporta una respuesta operativa.

Simplebim es una solución especializada en la preparación, estructuración y transformación de los datos IFC.

Complementario de los programas de diseño, permite intervenir sobre la información contenida en los archivos IFC sin obligar a retomar sistemáticamente los modelos en su software de origen.

Estandarizar la información

Simplebim permite implementar reglas de tratamiento para armonizar las propiedades, organizar la información y preparar estructuras coherentes.

Esta capacidad resulta especialmente útil cuando los modelos proceden de varios programas o equipos de diseño.

Automatizar las operaciones repetitivas

Los tratamientos pueden organizarse mediante plantillas de reglas reutilizables, en particular las plantillas (templates) de Simplebim.

Una vez preparadas y validadas las reglas, pueden aplicarse a nuevos archivos que presenten necesidades similares.

Esto limita las intervenciones manuales y favorece la reproducibilidad de las operaciones.

Preparar los IFC para los controles

Al armonizar la información y estructurar las propiedades esperadas, Simplebim facilita la preparación de los modelos para los procedimientos de verificación.

Los controles especializados, en particular los basados en especificaciones IDS, pueden realizarse después con las herramientas adecuadas.

Simplebim contribuye así a la cadena de calidad de los datos BIM, sin sustituir al conjunto de las herramientas de validación normativa o técnica.

Industrializar el tratamiento de varios modelos

Para las organizaciones que reciben regularmente archivos IFC, la reutilización de reglas de tratamiento presenta un interés considerable.

Permite limitar las operaciones repetitivas, mejorar la coherencia de los entregables y dedicar más tiempo al análisis de las anomalías que requieren experiencia humana.

Ejemplo concreto: preparar 30 modelos IFC para un proyecto público

Tomemos el ejemplo de un proyecto de construcción pública que reúne a varios equipos de diseño.

El BIM Manager recibe 30 archivos IFC procedentes de distintos agentes.

El pliego de condiciones impone, en particular, convenciones de clasificación, propiedades obligatorias y reglas de estructuración de la información.

Sin proceso automatizado

Los equipos deben analizar cada archivo, identificar las desviaciones, llevar a cabo las armonizaciones necesarias y realizar los controles.

Cuando las mismas operaciones se repiten en varios modelos, el tiempo dedicado al tratamiento de los datos puede volverse considerable.

Con un proceso estructurado en torno a Simplebim

Los equipos pueden establecer una metodología común:

  • Analizar una muestra representativa de los archivos IFC.
  • Identificar las desviaciones recurrentes respecto a las exigencias del proyecto.
  • Construir y probar reglas de transformación de Simplebim.
  • Aplicar las reglas validadas a los archivos correspondientes.
  • Controlar los resultados e identificar las anomalías residuales.
  • Preparar los archivos para su entrega y su verificación final.

Las operaciones repetitivas quedan así a cargo de un proceso reproducible, mientras que los profesionales concentran sus intervenciones en las excepciones y las decisiones técnicas.

El objetivo no es eliminar el control humano, sino reducir el tiempo dedicado a las tareas repetitivas para reforzar la calidad del trabajo realizado.

Las ganancias reales dependen del volumen de los archivos, de su homogeneidad, de la complejidad de las reglas y del nivel de automatización implementado.

ISO 19650 e IDS: exigencias que hay que anticipar

El auge de los enfoques BIM en España refuerza el interés de disponer de procesos documentados y de datos verificables.

La serie de normas ISO 19650 aporta un marco metodológico para organizar la gestión de la información.

El estándar IDS permite, por su parte, formalizar ciertas exigencias de información de manera explotable por programas de verificación.

Estos dos enfoques son complementarios.

La ISO 19650 contribuye a definir la organización de los procesos, mientras que el IDS permite formalizar ciertas expectativas relativas al contenido de los modelos IFC.

En este entorno, la preparación de los datos constituye una etapa esencial.

Permite acercar la información realmente producida a las exigencias esperadas por el promotor.

Beneficios tanto para las grandes empresas como para las pequeñas estructuras

Las grandes empresas constructoras y las ingenierías se enfrentan particularmente a la multiplicación de archivos y agentes.

Para ellas, la estandarización y la automatización permiten organizar procesos más homogéneos a escala de varios proyectos.

Pero las pequeñas estructuras también pueden beneficiarse de este enfoque.

Un estudio de arquitectura o una oficina técnica puede mejorar la calidad de sus entregables apoyándose en reglas de preparación adaptadas a sus necesidades recurrentes.

El interés no está, por tanto, únicamente ligado al volumen de archivos tratados.

Depende también de la frecuencia de las operaciones, del tiempo necesario para su realización y de la capacidad de capitalizar métodos reutilizables.

El dominio de los datos IFC se convierte en un factor de productividad accesible para organizaciones de todos los tamaños.

Hacia una nueva generación de procesos BIM en España

El despliegue progresivo del Plan BIM español constituye una oportunidad para hacer evolucionar las prácticas profesionales.

Las empresas que anticipan las exigencias de estructuración, interoperabilidad y calidad de los datos pueden preparar mejor sus respuestas a los contratos públicos afectados.

Esta evolución invita también a reconsiderar los métodos de trabajo históricos.

¿Por qué dedicar horas a repetir manualmente operaciones sobre archivos IFC cuando reglas adecuadas pueden permitir reproducirlas automáticamente?

¿Por qué esperar a la entrega final para identificar incoherencias que podrían detectarse antes en el proceso?

El reto va más allá de la elección de un programa informático.

Consiste en construir procesos digitales capaces de producir información fiable, explotable y adaptada a las necesidades reales de los proyectos.

Simplebim: transforme sus exigencias IFC en procesos operativos

La preparación y el control de los entregables BIM no deben convertirse en una sucesión de tareas manuales complejas.

Con Simplebim, los profesionales pueden estructurar sus métodos, automatizar los tratamientos recurrentes y mejorar la calidad de los datos intercambiados.

Nuestra red de expertos BIM acompaña a las organizaciones en la identificación de sus necesidades, la definición de las reglas de tratamiento y la integración de Simplebim en sus procesos.

«La tecnología hace posible la transformación. La experiencia humana la hace operativa, duradera y creadora de valor.»

¿Está preparando entregables IFC para contratos públicos?

¿Desea armonizar las propiedades de sus modelos, automatizar sus tratamientos IFC o preparar sus datos conforme a las exigencias de sus promotores?

Contacte con el equipo de Simplebim para organizar una demostración a partir de sus propios archivos IFC e identificar las posibilidades de automatización adaptadas a su actividad.

Fuentes y referencias

Plan BIM de la Administración General del Estado español — Orden PCM/818/2023, de 18 de julio de 2023 ↗

Ministerio de Hacienda de España — Política BIM en la contratación pública ↗

buildingSMART Spain — Recursos sobre los estándares IFC e IDS ↗

buildingSMART International — Estándares openBIM ↗

Plataforma española de contratación del sector público ↗

Publicación: octubre de 2026. Las exigencias de entrega BIM e IFC deben verificarse en los documentos contractuales propios de cada contrato.

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